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Circuito de España

Conclusion de la Carrera 2009

Empezamos las conclusiones con la carrera en general. Una vez más me ha vuelto a aburrir Montmeló. Y van muchas. Ya no sé bien si la culpa es del reglamento FIA o de que en España no podemos tener –tampoco con Valencia- un buen circuito donde se vea espectáculo y no carreras soporíferas.

Los ganadores una vez más los Brawn GP. El equipo, muy por encima de los demás. Lo mismo da que pongan estrategia de dos paradas que de tres. Ahora bien, si no digo esto reviento: a Barrichello le han hecho una jugarreta. Parece que en esa escudería –británica- tiene que ganar por decreto Button –británico-, y Barrichello está sufriendo una vez más el papel de segundón. Pero esta vez no fue tan sumiso, y se quejó ante el cambio de estrategia del equipo. Salió mejor que su compañero, rodaba más rápido que él yendo más cargado, y le cambian la estrategia ¿para qué? para darle la victoria a Button sin pasar por el mal trago de un adelantamiento peligroso y sospechoso en pista.

 

Button suma y sigue

 

Cuesta admitir que este Mundial cada vez tiene más claro ganador. El único consuelo que quedará –en estos tiempos blaugranas- es que el blanco será el victorioso. Button y Brawn se encaminan hacia el doblete. Además de ser fuetes, parecen irrompibles. Ni una avería. Tal vez Red Bull con el mago Newey y una vez hayan introducido el doble difusor logren restarles victorias, pero no creo que dejen escapar el campeonato. Vettel es el aspirante a evitar el paseo triunfal de Button, y hoy falló (también es humano). Falló en la salida, como ya hizo Alonso, y luego se encontró un muro rojo delante de él durante toda la carrera. Además su equipo no eligió lo mejor para él: entró las dos veces en la misma vuelta que el brasileño de Ferrari, por lo que no pudo pasarle.

Webber por su parte hizo un carrerón. El ritmo no es que fuera de los más altos, pero la estrategia fue perfecta y con un segundo stint muy largo pudo llegar hasta la posición de podio. Un respiro para el australiano, que empezaba a ahogarse ante la superioridad de su joven compañero. Su maniobra desquitándose del adelantamiento de Alonso nada más abandonar la pista el Safety Car fue de lo más destacable de esta carera.

Fernando Alonso por su parte salió muy bien y realizó una gran carrera para el coche que tienen. Aprovechó la caraja de los Toyota en la salida y, por el centro, los superó. Hay que reconocer su mérito, pero no entiendo muy bien por qué sus aficionados se sorprenden tanto por el último adelantamiento a Massa. El brasileño en las cuatro últimas vueltas tuvo que rodar cuatro, cinco, siete y hasta diez segundos más lento. El asturiano lo superó, como era normal, y logró el quinto puesto, dejando una vez más en evidencia –y van mil- a Piquet.

Aunque esta vez no me meteré con el brasileño, que demasiado tuvo con esquivar el accidente de la segunda curva. Accidente, por cierto, que empezó con un toque entre Alonso y Rosberg. Trulli anduvo demasiado kamikaze, y, como se suele decir, “la lió parda”. Los Toro Rosso no pudieron evitarle, y el que se llevó la peor parte fue Sutil. Es curioso lo de este chico: da la sensación de que si un día cae un meteorito en cualquier lugar de la tierra le va a dar a él. O tiene un imán, o todos le odian, pero no me lo explico.

Turno de Ferrari. ¿Por dónde empezar? Empezaremos por lo bueno. El F60 es un coche muy rápido, veloz. Han hecho un gran trabajo a marchas forzadas en Maranello y se ha conseguido un salto de calidad. Massa, por su parte, maduró mucho el año pasado, y hoy ha demostrado grandes dotes de pilotaje cuando lo de la gasolina, ya que no era nada fácil administrar bien los pocos kilos que llevaba. Me quedo con su frase –traducida- al Team Radio: “¿Qué puedo hacer?”.

Pero lo de la escudería italiana, como equipo, es de traca. En Fórmula 1 hay varios aspectos a tener en cuenta: uno es tener un coche rápido (Ferrari lo tiene). Otro que sea fiable, y aquí es donde viene el primer problema. Raikkonen tuvo problemas con la caja de cambios. Una vez más. Y para colmo el equipo no ayuda nada. En la Q1 del sábado hicieron a Kimi entrar a boxes creyendo que tenían asegurado el pase a la segunda roda. No era la primera vez en la temporada que les pasaba eso. Dos veces en la misma piedra. Ferrari debe admitir los tiempos que corren, dejarse de tonterías y prepotencia y aceptar que ya no son el equipo puntero y que, por lo tanto, hay que luchar en pista. Eso de meter a tu piloto al box y que luego te vayan superando uno a uno te deja con el culo al aire. Y para colmo, lo de la gasolina. Corre algún rumor de que más que un fallo en el cálculo ha sido una avería en la bomba. Sea cual fuere el motivo, han rozado el ridículo (Massa lo evitó). Esto no le puede pasar a un equipo ese. Demasiados errores en tan poco tiempo para la escudería más laureada de la historia.

Mclaren nos quita la razón a quienes creíamos que iban a ir hacia delante. Se estancaron y han demostrado no tener coche para pelear con los mejores. Kovalainen duró muy poco, y Hamilton no pudo puntuar, con lo que Alonso ya le ha empatado en el Mundial (9 puntos ambos). El británico fue un hueso duro de roer para Timo Glock, que no pudo enmendar el mal día para su escudería tras el accidente de Trulli. BMW ha dejado la cola del grupo, han mejorado pero aún no les da para conseguir más puntos. En Williams Rosberg demostró otra vez que, sin ser un superclase, le da mil vueltas a su compañero de equipo.

Esperaremos al siguiente gran premio, el histórico Mónaco, a ver cómo evolucionan las cosas. Mientras tanto, seguro que la FIA nos vuelve a dejar alguna que otra perla como la soltada por Max Mosley esta semana en la que aseguraba que la Fórmula 1 podría sobrevivir sin Ferrari. Conviene recordarle al bueno de Max que tirando a lo bajo, un tercio de los aficionados que pueblan cada gran premio las gradas de los circuitos son ferraristas. Conviene recodarle que Ferrari es la única escudería que ha disputado todos los campeonatos desde 1950, y conviene recordarle que ya en 2005 tanto Mosley como Ecclestone tuvieron que admitir la importancia total de Ferrari en el circo de la Fórmula 1 para que no se creara un campeonato paralelo, sin la FIA.

La siguiente en Montecarlo. Allí estará Ferrari, pese a quien pese.

Circuito de España, Momtmelo

 

Jose Carlos de Celis

 

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