Información Técnica del Circuito de Brasil
Interlagos
El circuito de Interlagos, en Sao Paulo,
consta de 13 curvas. De ellas, nueve son a izquierda y cuatro a
derechas. Es un circuito corto, de 4’309 kilómetros. Los pilotos tienen
que completar un total de 71 vueltas, completando 305’909 kilómetros de
distancia.
La parada en boxes es muy larga.
El pit-lane es largo y una parada a repostar dudaría más o menos 35
segundos desde que el piloto empieza a encarar la calle de boxes hasta que
la abandona, sin contar el tiempo que emplee para repostar y cambiar
neumáticos.
Circuito mixto y en ‘dirección contraria’
El circuito de
Interlagos por una parte consta de una zona lenta, con varias
curvas, y por otra de una parte final rápida en la que los
pilotos mantienen más de quince segundos el pedal a fondo. La
velocidad máxima es de 325 km/h.
Una de las principales características de Interlagos es que se
trata de un circuito en el que se corre en sentido contrario a
las agujas del reloj. Además, el asfalto presenta numerosos
baches, y pese a que se ha reasfaltado varias veces para paliar
este defecto, sigue siendo algo presente.
Cómo adaptar el coche a Interlagos
Lo primordial es llegar a Interlagos con motor nuevo, ya que es
un circuito que exige mucho y el motor ha de ser lo más fresco
posible. Sobre todo, al motor se le exige en la última parte del
circuito, en la que los pilotos mantienen el pie a fondo
demasiado tiempo.
La altura de los amortiguadores ha de ser la óptima para que los
pilotos tracen sin problemas los pianos y además porque el
circuito –como ya hemos comentado- tiene demasiados baches.
Los pilotos normalmente en Interlagos suelen quitar ala para
trazar sobre todo las dos rectas tan largas. Sin embargo esto
supone un hándicap para la parte media del circuito, con curvas
muy lentas, y los pilotos tienen que dar lo máximo de sí mismos
para hacer una buena vuelta. El apoyo aerodinámico para este
circuito es medio. En el equilibrio está la clave.
La refrigeración de los frenos ha de ser la adecuada, y tenemos
que tener en cuenta que el circuito tiene una parte lenta y otra
mucho más rápida, con lo que las características del coche
tienen que estar equilibradas para salir airoso de ambas
secciones. No es de los circuitos que más exijan a los frenos,
ni de los que menos.
Es uno de los circuitos que menos consumo de combustible
requiere. 1’85 kilos por vuelta, pese a lo cual la estrategia
más normal es como en casi todos los circuitos, de dos paradas.
Puntos para adelantar
Como en todos los circuitos, lo importante es tener mejor coche
que el de delante, y encontrar la zona clave para adelantar. Aún
así hay que añadir la dificultad que tiene adelantar en
cualquier circuito, aspecto que levemente cambia desde 2009.
La principal zona de adelantamientos en Brasil es el final de
recta de meta, antes de la primera curva. La recta de meta se
hace a fondo, es larga, y al final de la misma los coches han
alcanzado demasiada velocidad como para intentar el
adelantamiento siempre y cuando lleguen pegados al coche de
delante.
En ese caso, se abre hacia el interior y apurando un poco más la
frenada se cuela al adversario. Si hubiera mucha superioridad,
el adelantamiento se puede hacer en plena recta e incluso al
final de la misma pero sin necesidad de apurar la frenada,
simplemente apartándose y superando al coche de delante con
velocidad punta mayor.
La siguiente zona es la “Descida do lago”. Esta es una curva
abierta a izquierdas. Los pilotos pueden emplear más o menos la
misma maniobra que para el adelantamiento en la línea de meta,
ya que antes de llegar a la Descida do lago hay una larga recta
en la que el coche alcanza mucha velocidad.
Esas son las dos principales zonas. También puede adelantarse en
la Subida do boxes, porque como ya indicamos, la última parte
del circuito se hace a fondo y si algún piloto timorato toca el
freno puede verse sorprendido desde atrás.

