Una vuelta al Circuito de Brasil
Interlagos

Vuelta lanzada
Una vuelta lanzada en Interlagos empieza en sexta marcha a casi
300 km/h, y acelerando. El piloto viene de una última parte muy
rápida y sigue subiendo velocidad, con la intención de llegar lo
antes posible a la primera curva donde –si se diera el caso-
podría realizar un adelantamiento.
La primera curva es en bajada, a izquierdas, y supone un brusco
frenazo donde los pilotos bajan de séptima velocidad hasta la
segunda para trazar, a unos 90 km/h más o menos, la primera
curva. Es una curva muy lenta y contraperaltada, y hay que salir
bien de ella para encarar la siguiente curva.
Inmediatamente después de esta curva nos encontramos con la “S
de Senna”. Es una curva un poco más rápida que la anterior, pero
también lenta. Se hace a izquierdas. No hace falta frenar porque
no nos ha dado tiempo a acelerar demasiado desde la primera
curva, pero hay que controlar el acelerador. Al salir de ella
los pilotos alcanzan 140 km/h.
Se pasa la Curva do Sol, muy abierta a izquierdas de la cual se
sale a más de 200 km/h, que nos llevará a la recta trasera,
también llamada “Reta Oposta”. Se hace a fondo, y antes de
llegar al final de esta recta es donde se parará el cronómetro
que marca el final del sector 1. Cuando la recta agoniza, los
pilotos han alcanzado los 300 km/h y tienen que frenar mucho
para la siguiente curva.
Esta curva es la “Descida do lago”, a izquierdas. Es una larga
curva, (en realidad dos curvas unidas). La primera se hace a 140
km/h en tercera. Se acelera hasta cruzar la segunda a unos 245
en cuarta.
Seguimos acelerando en una recta llamada “Ferra Dura” al final
de la cual llegamos a 280 km/h en sexta o quinta velocidad.
Frenamos y reducimos marcha para trazar la siguiente curva a
derechas, una curva ciega y complicada, al final de la cual el
coche alcanza los 180 km/h.
Llegamos a la parte más lenta del circuito. La siguiente curva a
derechas es muy lenta y el piloto soporta fuerza lateral. Es una
curva difícil para la que hay que frenar hasta 65 km/h y primera
velocidad. La siguiente curva es Pinheirinho.
Pinheirinho tiene cierto aire de rotonda, pues tiene de giro
270º. Es a izquierdas, muy abierta y se traza a unos 95 km/h.
Luego tenemos una recta en la cual el piloto debe acelerar lo
que pueda para no perder el ritmo. Alcanza en esta pequeña recta
unos 200 km/h en cuarta.
Pero hay que reducir a segunda marcha para pasar el “Bico de
Pato” a unos 75 km/h. Es una lenta curva a derechas, que nos
dirigirá a una recta en la que el piloto acelerará hasta llegar
a Mergulho.
Mergulho es a izquierdas, se hace casi a fondo, y al poco de
salir de ella, en la recta siguiente, se encuentra el punto que
va a marcar el sector dos y el comienzo del tercer y último
sector. Llegamos así a Junçao, que se traza en tercera a 130 km/h.
Aquí podríamos decir que se acaba la parte lenta del circuito y
el piloto comienza a prepararse para la subida y la aceleración
para la parte final de la vuelta. El piloto pisa a fondo y se
encuentra con una pequeña curva que traza acelerando.
Llega la “Subida do boxes” en la que se alcanzan los 250 km/h y
se sigue acelerando. Una última pequeña curva a izquierdas nos
conducirá a la línea de meta. El piloto sigue acelerando y
preparándose para un posible adelantamiento, mientras cruza la
línea de meta a más de 300 km/h dando por concluida la vuelta.
