La vuelta lanzada en Silverstone comienza con la recta de meta
antes de encarar la curva de Copse. Antes de llegar a la curva
se llega en sexta velocidad a más de 300 km/h y la curva se
traza en sexta a unos 250 km/h. Tras pasar Copse nos dirigimos
al conjunto de Becketts, a casi 300 km/h.
La primera curva del complejo es la curva de Maggots. Es una
curva a la izquierda, que bien puede ser tomada a fondo con lo
que la segunda parte de Becketts será más difícil, o bien se
puede levantar un poco el pie para encauzar mejor el coche
después. En cualquier caso se hace a gran velocidad y se reduce
levemente la velocidad hasta los 270 km/h para trazar la curva
Becketts.
Tras esta segunda curva del conjunto se levanta más el pie para
la nueva curva a izquierdas, que se traza en cuarta a 215 km/h.
Luego se reduce la velocidad y la marcha para pasar en tercera
la última curva del complejo Becketts, a unos 165 km/h. Aquí los
pilotos aceleran al máximo para prepararse a encarar la recta
Hangar.
Pero antes de la recta Hangar tenemos que pasar la pequeña curva
de Chapel, que se hace con el gas a fondo. Una vez en la recta
de Hangar los pilotos siguen acelerando, de modo que a final de
recta se llega en sexta a 310 km/h. A mitad de la recta Hangar
se sitúa el punto intermedio 1. Después se encara Stowe, donde
los pilotos sufren 2.4 G.
Stowe se traza en cuarta a
casi 180 km/h. Es una curva que se traza rápido pero pisando el
freno por primera vez en todo el circuito, a medida que la
trayectoria del coche se va abriendo. Aquí los pilotos sufren
2.2 de fuerza lateral.
Salimos de Stowe acelerando
hasta llegar a los 280 km/h en sexta a final de recta. Aquí
viene una gran frenada para rebajar hasta 90 km/h en segunda
para trazar Vale. Es la curva más lenta del circuito. Se apura
al máximo los pianos y se acelera a fondo mientras se pasa por
la curva Club.
En esta curva
a derechas los pilotos sufren 2.6 G de fuerza lateral. Es
necesaria mucha tracción. Es una curva muy larga al final de la
cual el coche ya está en quinta marcha y acelerando para la
siguiente recta.
Esa recta nos dirige a Abbey, antes de la cual el coche se pone
a 290 km/h. Abbey es una chicane que se pasa en segunda
velocidad. La primera curva es a izquierdas y luego a derechas,
y la velocidad alcanzada es de 125 km/h.
De nuevo aceleramos a lo largo de la recta para ganar la máxima
velocidad. Llegamos a Bridge. Es la curva donde más sufren los
pilotos en cuanto a fuerza lateral, con 3.5 G. Es una curva a
derechas que se pasa muy rápido (a 255 km/h) y en la que el
piloto debe colocar bien el coche a la derecha para la siguiente
curva.
Y la siguiente curva es Priory. Antes de Priory se sitúa el
segundo punto intermedio. Es una curva a izquierdas a 175 km/h.
Al pasar Priory se acelera hasta llegar a unos 215 km/h antes de
las otras dos curvas del complejo (Brooklands y Luffield). Al
llegar a Brooklands se reduce hasta segunda, a menos de 90 km/h.
Nada más pasar Brooklands se llega a Luffield, la última gran
curva del circuito. Es una curva larga a derechas. Luffield
también se traza en segunda velocidad y además aquí se produce
un gran subviraje.
Pequeño acelerón y se traza la última curva del circuito,
pequeña y a derechas, Woodcote. Es importante salir bien de esta
curva para encarar con garantías y rapidez la última recta. Al
salir de Woodcote se acelera a fondo y se cruza la línea de meta
a unos 280 km/h.
