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Prueba RENAULT TWINGO 1.2

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El Viaje

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 Vemos el coche y no nos recuerda para nada al twingo anterior, la trasera tan poco favorecida del Modus, ha evolucionado ahora a la de los Clío actuales, pero en general la imagen del coche es bastante limitada en tamaño, aún así no tiene la apariencia de diminuto que la competencia ha impuesto en sus modelos equivalentes, abrimos las puertas con la llave y los destellos de los intermitentes son lo único que nos avisa de que está abierto, solo la ausencia de una leve luz roja en el salpicadero avisa de que las puertas no están cerradas, luz que se sitúa en el botón que posteriormente nos va a permitir configurar el cierre de las puertas cuando el coche se pone en marcha.

 

renault twingo

Abrimos la puerta y lo primero que notamos es que el asiento está sobreelevado, vamos 15 cm por encima de lo que por fuera nos parecería, el espacio bajo el asiento puede servirnos para alojar una caja de dimensiones relevantes, aún así la amplitud que notamos y la facilidad para entrar es sobresaliente igual que la altura de la cabeza y la alta visibilidad debido a su baja cintura.

Arrancamos el motor y percibimos la baja sonoridad interior, no obstante el cuadro de mando lo han robado, no hay nada delante de nosotros, a la derecha hay un digito y una barra vertical con ocho escalones.

¡No puede ser!, eso no puede ser el cuadro de instrumentación …pues va a ser que si, el cero es la velocidad y la barra es el indicador de combustible, durante más de 80 km no veremos bajar nada al tanque y cuando lo haga lo hará cada 80 Km aproximadamente, una precisión digna de elogiar sin duda. Aún así no entendemos que no exista ni un mísero reloj de temperatura de motor, señalizamos y salimos, la suavidad de la dirección nos sorprende en parado diríamos que no movemos la ruedas, sin embargo una vez iniciada la marcha la sensibilidad de la dirección es correcta no se muestra excesivamente suave, sin duda lo mejor del coche.

Una vez circulando inmediatamente una alarma no informa que no llevamos el cinturón, la escala de valoración de Euroncap cumple su función y los fabricantes se ajustan a sus cánones en aras de una mayor seguridad.

Nos abrochamos el cinturón y callejeamos, notando que el balanceo del coche en rotondas no es mucho para el centro de gravedad elevado, pero sin embargo los asientos no sujetan nada, puede que sea motivado por que el comportamiento del coche es mejor de lo que esperábamos pero nos sentimos sueltos en el coche.

renault twingo Paramos a recoger acompañantes y aquellos que montan atrás no se quejan de espacio, eso si para entrar han tenido que contornearse, pena de no disponer de 5 puertas, pero lo peor es que el asiento del acompañante no vuelve a su posición, teniendo que hacerlo retroceder antes de subir. El espacio sigue siendo suficiente, al menos para los 4 que está homologado, el coche sigue moviéndose bien en ciudad y su reducido tamaño permite que aparcar no sea tarea difícil ni por hueco, ni por maniobras, eso si el maletero no permite no solo no llevar equipaje de viaje, difícilmente alojaría el carrito de un niño, aunque los asientos disponen de Isofix delante y detrás.

El consumo es reducido para ciudad incluso aunque sea un modelo de gasolina, cosa que en carretera va a ser más difícil de mantener, dada la superficie frontal del coche.

Salimos a carretera a un viaje corto, la estabilidad sigue siendo encomiable, aunque la falta de potencia del motor nos obliga a llevarlo siempre en régimen máximo y ahí el consumo no es contenido no diferenciándose mucho de modelos de mucha más cilindrada o potencia. Aún así nos sorprende lo rápido que puede llegar a ir el coche y no apreciarse en la sonoridad ni en la estabilidad, solo una banqueta algo corta, la reducida potencia que nos obliga a reducir una o dos marchas cada vez que la carretera deja de ser horizontal son las únicas pegas reseñables, en el fondo es un vehículo hecho para ciudad, allí donde la dureza de la suspensión no suele molestar, pero que se defiende honorablemente en carretera si se le pide salir de ese su ámbito natural donde es un gran urbanita.

 

Prueba y Redacción: Juan José Hidalgo