pruebas coches  
 
     
     
 

Pruebas Renault

Noticias Renault

Videos Renault

Precios Renault

 

Coches

Pruebas de coches

Videos de coches

 

Noticias Motor

Salones y Ferias

Pruebas Motor

 

Glosario

 
     

 

   
Renault

Prueba RENAULT WIND 1.6 16V 133 Cv Dynamique

fotos prueba coche

En carretera

calcular seguros coches

 

Cuando ponemos en marcha el motor 1.6 de 133 caballos, el escape emite un sonido sugerente. Los primeros metros bastan para notar que no es un coche para rodar a bajas revoluciones. La conducción por debajo de 4.000 revoluciones es lo suficientemente agradable como para no echar de menos más empuje, sin embargo si queremos extraer la esencia deportiva del Wind tenemos que exprimir el motor por encima de esta cifra de vueltas. A partir de 4.000 revoluciones se empieza a notar algo de empuje y hasta las 7.000 vueltas (corte de inyección), será la zona entre la que deberemos movernos para conseguir diversión. Aunque no llega a ser molesto, el motor en conducción normal es más ruidoso de lo habitual, esto es algo lógico ya que circulando a 130 kilómetros por hora el motor va girando a 4.000 revoluciones.

 

renault wind

En otro tipo de vehículo podría llegar a ser una pega pero en el Wind y gracias a Renault Sport el sonido que emite su escape es de tono deportivo, algo que deberá encandilar a su propietario. La economía de consumo no es uno de sus puntos fuertes, el hecho de funcionar con un elevado nivel de revoluciones condiciona el gasto que, en carretera en conducción semideportiva, no lograba descender por debajo de los 10 litros cada 100 kilómetros. Circulando a velocidades legales por autovía en quinta velocidad (se echa de menos una sexta) el consumo está entre siete y ocho litros dependiendo de la orografía y si la prueba es en el interior de una ciudad no baja de diez litros.

renault windLa suspensión del Wind tiene unos tarados con un enfoque claramente deportivo. En apoyos fuertes no balancea apenas, es claramente subvirador cuando lo llevamos hasta sus límites pero siempre gira plano como una tabla. Esto es genial para conducción deportiva pero la comodidad se resiente. Los baches se transmiten claramente a los pasajeros. En un viaje de larga duración por autovía, la mayoría sembradas de baches y juntas, podemos llegar a cansarnos de tanto rebote.

Tras 12 breves segundos quedamos con el cielo por techo y comenzamos a probar la sonoridad y turbulencias en marcha. Hasta 110 kilómetros/hora el ruido y el viento no molestan demasiado, dependiendo de la altura del pasajero, a partir de esta velocidad el ruido lógicamente se incrementa pero las turbulencias son prácticamente las mismas en todo el rango de velocidades. La altura de los pasajeros será determinante para la comodidad, ya que si son muy altos sus cabezas sobresaldrán por encima y recibirán de lleno todo el flujo de aire que sube del parabrisas. Con el techo quitado y practicando una conducción extrema en curvas la rigidez es idéntica que con el techo puesto. La visibilidad hacia atrás está bastante comprometida por la pequeña luneta trasera, por suerte los espejos laterales tienen un buen campo de visión y compensan este déficit de visibilidad.

 

 

A favor

- Diseño original (Llama la atención por donde va y es que no se parece a ningún otro coche conocido, algo francamente difícil en estos días)

- Habitáculo espacioso (Los dos pasajeros delanteros tienen espacio y sensación de amplitud)

- Plegado del techo (El sistema tanto por la rapidez como por su funcionamiento es de lo mejor del mercado, por si fuera poco no roba nada de espacio al maletero)

 

En contra

- Consumos (A falta de una deseable versión diésel, las cifras de consumo de los motores de gasolina no son reducidas)

- Visibilidad trasera (Es el precio que hay que pagar por un diseño atrevido, en mi opinión aunque es reducida no es un caso grave de visibilidad y permite maniobrar y circular con total normalidad y con muy pocas limitaciones)

- Posición pasajeros (Los pasajeros más altos no disfrutarán tanto al circular sin techo ya que notarán bastante el viento)

 

 

Prueba y redacción: Gregorio Patiño

Fotografías: Alex Blanco

Agosto 2011