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Los nuevos administradores de Agrupació Mútua, entidad intervenida por la Dirección General de Seguros (DGS) el pasado octubre, prevén llevar adelante el proyecto de construcción de la nueva sede de la entidad en la Plaça Cerdà de Barcelona, junto a la Ciudad Judicial. Jacint Boixasa, Sergio Gago y Pere Galí –responsable de las desinversiones de la mutua– han diseñado un plan para retomar el proyecto urbanístico diseñado durante la presidencia de Fèlix Millet, quien dimitió tras el escándalo del Palau de la Música. El proyecto, con una inversión inicial prevista de 115 millones de euros, se presentó en abril de 2008 y estaba previsto que se finalizara en 2010. El complejo incluía la edificación de una torre de oficinas, un hotel, viviendas de protección oficial y equipamientos comerciales. Agrupació Mútua canalizó la inversión a través de la sociedad Amci BD, que controlaba el 80% del proyecto. El 20% restante pertenecía a la firma BD Promotors, del empresario Venerando Lamelas. En mayo de 2009, Agrupació se hizo con la participación del 20% de BD y asumió el proyecto en solitario. Sin embargo, la intervención de la mutua y la crisis del sector inmobiliario han paralizado el proyecto. Investigación de la Fiscalía El solar está vacío y sin ningún signo de actividad. A esto se suma una denuncia presentada a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) por los administradores de Agrupació. Los nuevos gestores han encontrado indicios de irregularidades en el proyecto. De hecho consideran que existe un desfase entre una valoración de 40 millones realizada en agosto de 2009 y obligaciones contraídas por valor de 87 millones de euros. Según fuentes de la administración de Agrupació, el objetivo ahora es dejar al margen la investigación que está llevando a cabo la Fiscalía, para que siga su curso, y retomar el proyecto. De esta manera se podrían vaciar las distintas sedes que ocupa la mutua en régimen de alquiler en la capital catalana. Las mismas fuentes sostienen que se mantienen conversaciones avanzadas con un grupo constructor o promotor para poder iniciar el proyecto. El socio, cuyo nombre no ha trascendido, sería el encargado de inyectar los fondos necesarios para llevar a cabo las obras, mientras que Agrupació aportaría los terrenos, además del diseño del proyecto, que cuenta con todos los permisos. “Está todo a punto para empezar las obras y estamos convencidos de que se harán”, explican fuentes de Agrupació. Proyecto ‘estrella’ De llevarse a cabo la edificación del complejo, los administradores de la mutua están convencidos de que “será el mayor proyecto inmobiliario que se hará en Catalunya en los próximos tres años”. La principal razón es que la crisis económica ha reducido prácticamente a cero la edificación de grandes complejos de oficinas, sedes de empresas y equipamientos comerciales y no hay previsión de que la actividad se reactive en los próximos años. Agrupació Mútua está en pleno proceso de revisión de todos sus proyectos y actividades. Boixasa, Gago y Galí han dividido los negocios del grupo en dos partes: “los aptos y los no aptos”. Los que no encajan con las inversiones y filiales que debería tener una mutua, según Seguros, son Amci Habitat, Amci BD, Amci Rehabilitació, así como las participaciones financieras en Bankpime, Inverpime y Dinamia. Estas últimas se encuentran a la venta, aunque los gestores sostienen que no se quieren “malvender”. En cuanto a las inversiones realizadas en TSC, que gestiona una flota de ambulancias, y MGO, especializada en riesgos laborales, los administradores sostienen que son rentables, aunque en su momento se invirtió en estas empresas sin tener en cuenta el ciclo económico y las provisiones matemáticas. La mutua catalana registró pérdidas de 13,5 millones de euros en 2008 y no ha facilitado las cifras correspondientes al ejercicio de 2009. Buena parte de los números rojos de 2008 se deben a la actividad de Amci Habitat, inmobiliaria participada en 70% por la mutua y que registró pérdidas de 7,47 millones el pasado ejercicio. Los gestores sostienen que el año pasado el negocio asegurador aportó beneficios a la entidad, que seguramente podrá cerrar el ejercicio pasado en punto de equilibrio. Seguros ya advirtió sobre Aisa La Dirección General de Seguros ya advirtió a Agrupació Mútua sobre los riesgos de las inversiones inmobiliarias cuando la mutua era accionista de Aisa hace cuatro años. El negocio le salió bien y, en 2007, la entidad registró un beneficio neto consolidado de 30 millones de euros en 2007, el mejor resultado de la historia de la aseguradora. La entidad duplicó el resultado respecto al ejercicio de 2006 gracias a los extraordinarios logrados con la venta de cuatro millones de acciones de la inmobiliaria Aisa en el primer trimestre del año y otros atípicos procedentes del ladrillo.
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