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Consigue ahora el 40% de reembolsoCasi dos tercios de los españoles necesitan gafas y lentillas para corregir defectos de la visión. Dentro de los muchos defectos ópticos existentes, la miopía es uno de los más comunes. Aunque pareciera que tu único remedio es usar gafas de por vida, existen una serie de soluciones para mejorar tu visión. Pero, ¿tu seguro de salud cubre la cirugía de corrección de la miopía? Hoy descubrirás cuál es la posición de las aseguradoras y las opciones que tienes disponibles.
La miopía es uno de los trastornos visuales más frecuentes en la población mundial y se estima que la sufren más de 2500 millones de personas. En términos sencillos, es una afección en la que los objetos cercanos se ven con claridad, pero los objetos lejanos aparecen borrosos. Se debe a que los rayos de luz que ingresan al ojo se enfocan delante de la retina en lugar de hacerlo directamente sobre ella.
Este error de refracción es lo que provoca que las personas miopes vean los objetos distantes de forma borrosa. Anatómicamente, el globo ocular de las personas con miopía tiende a ser más largo de lo normal y la córnea, la superficie frontal del ojo, es más curva de lo habitual.
Estos factores dificultan el enfoque adecuado de los rayos de luz en la retina, que es la capa de tejido sensible a la luz en la parte posterior del ojo. Consecuentemente, se afecta de manera considerable la capacidad para ver a distancia.
Es importante que tengas en cuenta que la miopía, si no se trata adecuadamente, puede empeorar con el tiempo. Por esta razón, es esencial realizar revisiones oftalmológicas regulares para ajustar las correcciones necesarias y prevenir un mayor deterioro. Fíjate en cómo se clasifica la miopía de acuerdo a su severidad.
Si sufres miopía se pueden impactar actividades cotidianas como conducir, ver señales de tráfico o distinguir con precisión distancias y formas. Del mismo modo, el impacto de la miopía en tu visión varía en función de su severidad o la curvatura corneal.
En grados bajos, es posible que sólo afecte ligeramente tu visión a distancia y se puede corregir fácilmente con gafas o lentes de contacto. Sin embargo, en casos más graves, la visión borrosa puede ser tan pronunciada que afecte significativamente la calidad de vida de una persona y necesite una corrección invasiva como la cirugía.
La unidad de medición de la miopía se llama dioptrías. Cada dioptría indica el grado de desviación de la luz dentro del ojo. En función de las dioptrías, la miopía se clasifica en diferentes grados:
Este es el grado más bajo de miopía y puede traer dificultades para ver objetos a distancia. En estos casos, las gafas o lentes de contacto pueden corregir fácilmente la visión y ofrecer una calidad de vida sin grandes limitaciones. Estas gafas pueden usarse sólo cuando sean necesarias como al conducir o trabajar.
La miopía moderada afecta gravemente la capacidad de ver a distancia. Las personas con este grado de miopía suelen necesitar gafas o lentes de contacto para llevar a cabo actividades diarias como conducir o ver la televisión.
La miopía alta es el grado más severo. Las personas con este tipo de miopía ven borrosos los objetos a distancia y también pueden tener dificultades para ver objetos cercanos. En estos casos, el uso de gafas o lentes de contacto es indispensable.
Además, las personas con miopía alta tienen un mayor riesgo de desarrollar otras complicaciones oculares, como desprendimiento de retina, glaucoma o cataratas a lo largo de su vida. Por esta razón, la miopía puede considerarse en este punto como una discapacidad. Mira por qué y cómo puede solucionarse.
Aunque la miopía es una afección común y corregible en la mayoría de los casos, hay situaciones en las que puede considerarse una discapacidad visual. Para que la miopía sea catalogada como tal, deben cumplirse ciertos criterios establecidos por organismos oficiales de salud, tanto nacionales como internacionales. Estos son algunos de los más comunes en España y el resto de la UE:
En España existen diferentes métodos médicos para la corrección y disminución de los efectos de la miopía. La invasividad y magnitud depende, en mayor medida, de la severidad. Estos son los más comunes:
Si tienes un grado leve o moderado de miopía, lo más común es que acudas a una óptica para hacer unas gafas correctivas. Sin embargo, estos dispositivos no suelen ser suficientes para las personas con miopías severas, pues la desviación ocular es mucho más pronunciada.
La miopía severa no solo implica visión borrosa o falta de percepción de las distancias. Este padecimiento puede asociarse con un mayor riesgo de desarrollar complicaciones oculares graves, como:
Estos riesgos hacen que sea fundamental buscar tratamientos adecuados lo antes posible para minimizar los efectos a largo plazo. Si padeces un grado de miopía considerado como discapacidad, tu seguro de salud puede cubrir los siguientes tratamientos:
El LASIK es uno de los procedimientos quirúrgicos más populares para corregir la miopía. Utiliza un láser para remodelar la córnea, permitiendo que los rayos de luz se enfoquen adecuadamente en la retina. Aunque es muy efectivo para la miopía leve y moderada, en casos de miopía severa, su eficacia puede variar. Esta cirugía puede ser positiva para ti por sus ventajas como la pronta recuperación y la mejora casi inmediata de la visión.
Por supuesto, esta cirugía se indica en algunos casos especiales, pues no siempre es adecuada para personas con córneas delgadas. Asimismo, está contraindicada para personas con complicaciones oculares previas.
En cuanto a la cobertura de los seguros de salud, el LASIK no siempre está incluido. En muchos casos se considera un procedimiento estético e innecesario. Sin embargo, algunas aseguradoras ofrecen planes adicionales o complementarios que cubren este tipo de cirugía bajo ciertas condiciones.
Este procedimiento implica la inserción de una lente intraocular en el ojo sin extraer el cristalino natural. Las lentes intraoculares fáquicas se utilizan para corregir la miopía severa cuando la cirugía LASIK no es adecuada. Este tratamiento es reversible y puede proporcionar excelentes resultados en términos de mejora visual. Es un procedimiento más invasivo que el LASIK, pero considerado más efectivo por los especialistas.
Algunas aseguradoras de salud en España cubren este tipo de procedimiento si la miopía severa se considera una condición médica que afecta la calidad de vida. No obstante, la cobertura varía dependiendo de la póliza contratada.
La RLE o refractiva de lente, es un procedimiento que se recomienda en casos de miopía muy alta. Es similar a la cirugía de cataratas, en la que se extrae el cristalino natural del ojo y se reemplaza por una lente intraocular artificial para corregir la visión. Es una opción viable para personas mayores de 45 años que sufren de miopía severa.
Esta cirugía elimina el riesgo de desprendimiento de retina asociado con la miopía alta. Aun así, los especialistas la usan en casos más graves debido al riesgo de complicaciones similares a las de una cirugía de cataratas. Los seguros de salud pueden cubrir esta cirugía si se justifica como un tratamiento necesario para mejorar la visión y evitar complicaciones oculares a largo plazo.
La ortoqueratología es un tratamiento no invasivo que consiste en el uso de lentes de contacto rígidas diseñadas para usarse durante la noche. Estas lentes cambian la forma de la córnea temporalmente, lo que permite que la persona vea bien durante el día sin la necesidad de gafas o lentes de contacto. Aunque es más común en personas con miopía leve a moderada, también puede ser útil para algunos casos de miopía severa.
El efecto del procedimiento es temporal, por lo que es necesario usar las lentes todas las noches a largo plazo. Por esta razón, y por considerarse un tratamiento más estético que correctivo, los seguros de salud no suelen cubrirlo.
Es muy importante indicarte que aunque las coberturas y exclusiones pueden mencionarse de forma genérica, cada caso es especial. Es decir, las aseguradoras suelen analizar cada caso de forma individualizada y algunos procedimientos considerados estéticos pueden tener una aplicación funcional. Todo depende del análisis médico y los informes que acompañen la solicitud de cobertura a tu aseguradora.
Obviamente, la cobertura también depende de la empresa aseguradora y sus políticas respecto a este tipo de tratamientos. Es aquí cuando la elección de un seguro de salud adecuado toma mayor vigor. Por ende, la elección previa del seguro es fundamental y para ello, lo más recomendable es analizar el mercado actual.
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Según estudios del Ministerio de Sanidad, en España, más de 25 millones de personas necesitan gafas y lentes de corrección por defectos de la visión. La mitad de estas personas sufren miopía y cerca de unos 5 millones de personas tienen miopía en combinación con otros defectos de refracción como el astigmatismo. Adicionalmente, se estima que más del 75% de los adultos mayores de 45 años necesita gafas para corregir la presbicia. Por lo que, en términos estadísticos, cerca de dos tercios de la población usa algún tipo de corrección visual.
Depende mucho de la aseguradora y tu tipo de seguro. Algunas aseguradoras incluyen el reembolso de un porcentaje de tus gafas de corrección con un baremo determinado. Es decir, las aseguradoras pueden hacer una cobertura básica de un porcentaje de tus gafas dentro de una determinada banda de precios.
Según la OMS, a partir de 6 dioptrías se considera que existen elementos de discapacidad visual. Esto se considera de esta forma, pues la persona necesita obligatoriamente gafas o elementos externos de corrección. Por ende, no puede tener una visión adecuada sin estos lentes correctivos y podría ser tomado como una discapacidad.
La mayoría de los seguros de salud tienen coberturas especiales para oftalmología. Esta cobertura se establece para enfermedades, trastornos, accidentes y lesiones oculares. Asimismo, algunas empresas incluyen servicios de óptica, gafas y lentes de contacto correctivos. Pero, todo depende del tipo de póliza y las coberturas incluidas en ella.
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